Nuestra historia
Flores el zorro S.A.S es una empresa dedicada a la producción y corte de clavel ubicada en el municipio de El Rosal en Cundinamarca, cuenta con dos fincas, su sede principal en el Km 17 en la autopista Medellín y Suasia en el Km 6 en la vereda la porquera vía Subachoque.
Fundada el 6 marzo de 1987 por Juan Diego Jaramillo quien sembró su amor por la agricultura, apoyo a las familias campesinas y su idea de brindar un trabajo digno, justo y de oportunidad. Mas adelante tras su fallecimiento con este mismo ideal lo continuo la señora Ana María Cuellar quien dio como valor agregado el apoyo a la mujer que llega a casa agotada del rayo de sol para cuidar de sus hijos y de la casa.
A lo largo de los años, el cultivo ha visto crecer generaciones, formarse nuevos hogares, cumplirse sueños y apoyo en los momentos difíciles. Hoy después de más de 35 años cuenta con más de 300 colaboradores, los cuales han hecho que la empresa se convierta en una gran familia.
Nuestra historia
Flores el zorro S.A.S es una empresa dedicada a la producción y corte de clavel ubicada en el municipio de El Rosal en Cundinamarca, cuenta con dos fincas, su sede principal en el Km 17 en la autopista Medellín y Suasia en el Km 6 en la vereda la porquera vía Subachoque.
Fundada el 6 marzo de 1987 por Juan Diego Jaramillo quien sembró su amor por la agricultura, apoyo a las familias campesinas y su idea de brindar un trabajo digno, justo y de oportunidad. Mas adelante tras su fallecimiento con este mismo ideal lo continuo la señora Ana María Cuellar quien dio como valor agregado el apoyo a la mujer que llega a casa agotada del rayo de sol para cuidar de sus hijos y de la casa.
A lo largo de los años, el cultivo ha visto crecer generaciones, formarse nuevos hogares, cumplirse sueños y apoyo en los momentos difíciles. Hoy después de más de 35 años cuenta con más de 300 colaboradores, los cuales han hecho que la empresa se convierta en una gran familia.
Misión:
A traves de la producción de flores de exportación, queremos ayudar a las más de 300 familias que dependen de nuestra empresa, para que puedan crecer económicamente, social y sobre todo emocionalmente, ofreciéndoles un ambiente de trabajo familiar, estable y seguro, donde mas que flores, sembramos valores y principios.
Visión:
Para el 2025, esperamos ser reconocidos por todos nuestros colaboradores, como una empresa que se preocupa y piensa constantemente en su gente, y que los empleados sientan que tienen un ambiente de trabajo excepcional, y que este reconocimiento nos lleve a tener los índices de rotación de personal más bajos de toda la industria de flores en Colombia.
Sembramos la cosecha del futuro
Sembremos para el futuro, empuñando con orgullo nuestra identidad. Porque más que una empresa, somos una familia.
Una familia unida por mucho más que el amor por los claveles. Una familia unida por 30 años de estar trabajando juntos. Una familia unida por la fortaleza de haber pasado por las pruebas más duras que la vida nos puede poner, y haber salido adelante.
Y todo esto ha sido posible gracias a que nuestro cultivo no es únicamente de flores. Acá sembramos también solidaridad, honestidad y respeto. Acá sembramos valores. Acá crecemos familias.
Una Gran Familia
Aunque nuestro entorno aparenta ser distinto y en las noticias el paisaje pierde su color, nuestra esencia propia del campo, eso que nos define y nos diferencia del resto, sigue intacta.
Seguimos siendo una familia unida con las mismas ganas de ver crecer a los nuestros. Porque esta historia la construimos juntos. Esta casa la levantamos todos. Con el sudor de nuestra frente. Y por eso queremos que las futuras generaciones puedan disfrutarla por muchos años más.
Y unidos, siempre seremos capaces de hacerle frente a los cambios y a los nuevos retos. Hoy, más que nunca, estamos dispuestos a plantarle cara a esta nueva situación, portando la bandera que nos identifica como una sola familia.
Somos ese pequeño grupo de personas, para los que el olor, el color, la forma y la vida que dan los claveles, potencian nuestras ganas de luchar por un futuro mejor.
¡Es hora de sentirnos orgullosos!
Es tiempo de reconstruir desde la raíz. De cimentar nuevamente. Vamos a preparar el terreno y a sembrar los esquejes que permitan que nuestras próximas generaciones crezcan más fuertes y rectas. Y vamos a cuidar de ellos como hemos venido haciéndolo hasta el momento.
Con la misma dedicación y entrega que hemos tenido hace más de 30 años. Sigamos cumpliendo los sueños de más de 300 familias, con la delicadeza y el amor que le damos a nuestras flores para hacerlas crecer. Porque este es el legado que nos dejó la señora Ana María. Y ahora debemos nosotros, portar con orgullo esa bandera.
Plantemos semillas de honestidad y respeto para fortalecer la raíz de solidaridad sobre la que está cimentada nuestra casa.
¡Es hora de sentirnos orgullosos!
Es tiempo de reconstruir desde la raíz. De cimentar nuevamente. Vamos a preparar el terreno y a sembrar los esquejes que permitan que nuestras próximas generaciones crezcan más fuertes y rectas. Y vamos a cuidar de ellos como hemos venido haciéndolo hasta el momento.
Con la misma dedicación y entrega que hemos tenido hace más de 30 años. Sigamos cumpliendo los sueños de más de 300 familias, con la delicadeza y el amor que le damos a nuestras flores para hacerlas crecer. Porque este es el legado que nos dejó la señora Ana María. Y ahora debemos nosotros, portar con orgullo esa bandera.
Plantemos semillas de honestidad y respeto para fortalecer la raíz de solidaridad sobre la que está cimentada nuestra casa.